domingo, 20 de febrero de 2011

Yo soy de Woody Allen


Peli:
"You Will Meet a Tall Dark Stranger"
Puntuación: 9/10



Hace no mucho hablaba de la tardanza de los estrenos de ciertas películas en Moscú. Cuando algunas se estrenan semanas y hasta meses antes, para otras hemos de esperar un tiempo ridículo. He aquí un caso fresco: "Conocerás al hombre de tus sueños", de Woody Allen, estrenada en España en agosto del año pasado, llega ahora, el 17 de febrero para más señas. Lo mismo pasó con "The Ghost Writer", de Polanski. En esta entrada ya me quejaba de este fenómeno. ¿Por qué será que pasa esto?



El caso es que había leído críticas malas sobre esta película, entre las que destacaba un general "es una obra menor de Woody".
Menos mal que la Inquisición no reconoce más que su propio criterio, que si no nos habríamos perdido un peliculón. Porque esto es lo que es, ni más ni menos. Un peliculón más de este genio del cine, que no hace más que sorprenderme y dar pasos hacia arriba en el escalafón.

"You Will Meet a Dark Stranger" es la cuarta película de la saga londinense de Woody Allen, tras las estupendas "Match Point", "Scoop" y "Cassandra's Dream". Como en otras ocasiones, se trata de un drama coral sobre el amor, la muerte, la decepción y las mentiras. En fin, sobre la vida. En este caso, y de nuevo otra vez, de un grupo de personas de clase media-alta acomodada, los típicos peones del Woody Allen de madurez. La peli está protagonizada por Anthony Hopkins, Antonio Banderas, Josh Brolin, Naomi Watts y otros prendas.

Como hablamos tras la peli en la fantástica tertulia que tuvimos Anton, Luba y yo mesmo, la peli se caracteriza por prescindir del absurdo del que suele hacer gala Allen para provocar la risa -a veces todo lo contrario- o simplemente activar una crisis entre los personajes. No, esta vez se retratan unos hechos relativamente normales, casi rutinarios. Un matrimonio en crisis, o dos, nuevas relaciones que traen la esperanza (a veces de forma ridícula, con la intervención de una médium, de ahí el título), aspiraciones laborales y artísticas, algunas frustradas y otras cumplidas. Un retrato fiel y sin afectación que muestra lo mejor de Woody Allen en los diálogos y la dirección.

No sé si seré yo, pero encuentro más autenticidad en 20 minutos de Woody Allen que en el resto de películas que me he tragado en el último mes. Aprietes donde aprietes sale jugo por todas partes, como si de un clásico ruso se tratara.
Se trata esta de una película para revisar dentro de unos años. La obra de Woody Allen se nutre de pequeñas maravillas como esta, que ahora pasan medio desapercibidas, pero que en 20 o 30 años se utilizarán para ilustrar el apogeo de un autor ya mítico en el presente.

Quizás lo más notable es la calidad que tiene el tipo para contar una anécdota y dotarla de realidad. A partir de ahí, solo cabe disfrutar de la trascendencia del buen cine.
Me vuelvo a quedar con la sensibilidad de Allen para retratar a sus mujeres protagonistas, así como del drama y de la tragedia más tensa que surge de las situaciones familiares del día a día. Y sobre todo, de la maestría con la que aún sabe tratar las situaciones de enamoramiento, ilusión y desencanto. Mención especial merece la química que destilan las cuatro escenas entre Watts y Banderas. No me digan que esta es una obra menor. Digan que trata de gente ordinaria, de acuerdo. Pero no me negarán que el retrato es antológico. O será que yo soy de Woody.


Yo soy de Woody Allen

Una nueva película de madurez de Allen, suave y sencilla o dura y fea como la vida misma, según se mire o según se vea. En el cine, ayer, con un sonido malo, aún así la gente aplaudió (aplaudió!) al director de Brooklyn como si de un estreno en festival de cine se tratara.
Escucharé críticas negativas en el sentido de obra como conjunto y por agravio comparativo, pero ni aun así las entenderé. No hay hueco donde meter una cerilla, sería como quemar un capítulo de Tolstoi.

Absolutio suma.

4 comentarios:

Anton dijo...

На самом деле, я видел мало работ Вуди Алена, но эта не может быть худшей.
Sí, estoy de acuerdo que la película es genial.

Ricardo Fernández Blanco dijo...

Gracias inquisidor!!

Bea Cepeda dijo...

Yo no soy de Woody Allen, la verdad. He visto varias películas suyas, pero todavía no me puedo declarar fan fan. Y esta, tienes razón, se escuchó que era una comedia menor, así que la dejé pasar en su momento y ahora, la verdad es que me sigue sin llamar mucho la atención.

chumari dijo...

Noo. Mal. MAL!

Depende de las películas que hayas visto también. Pon en tu lista "Annie Hall". Si ves esta y también me dices que no eres de Woody Allen, entonces es cuando la Inquisición se plantará en tu casa. HA-HA!!!

No, en serio, Bea. Me preocupa tu caso. Recuerda: "Annie Hall".
("Hannah y sus hermanas" o "Sueños de un seductor" también funcionarán.)