sábado 18 de febrero de 2012

Simpatía por el malo


Pelis: "Captain America: The First Avenger", "Thor" y "Green Lantern"
Puntuación media: 4







Imaginaos por un momento a Sauron en su torre.
Tiene todas las comodidades, un apartamento de roca negra, pulida y sudorosa, una despensa casi tan llena como la de Bilbo Bolsón, un trono frío y puntiagudo. Y sin embargo, no es feliz. Se tira todo el puto día mirando por los ventanales de Barad-dûr. Ocasionalmente vuelve al cuarto para comerse un sándwich o pegarle una colleja a la limpiadora-orco por haberle derramado la zarzaparrilla. ¡Pobre Sauron! Todo el día en zapatillas, mirando pa´fuera con su único ojo, organizando una guerra que no llega, buscando un anillo que le pertenece y en el que puso sus entrañas. El mundo le teme y sin embargo en su fuero interno es consciente de sus errores y está seguro de que toda la Tierra Media se cachondea de él. Tan tierno. Solo quiere matar a sus enemigos, recuperar su anillo y dominar el mundo, ¿quién puede echarle nada en cara a este buen Maiar?

En fin. Os cuento esto porque el otro día me puse en el lugar de Sauron y sentí una simpatía mayúscula por él. No sé si será mi proceso de rusificación (soy ruso ergo del enemigo), el hecho de vivir en una planta 17 o que me he ido tragando las últimas pelis de superhéroes que salieron el año pasado y no pude ver o no no quise en pantalla grande. En este orden: "Thor", "Green Lantern" y "Captain America: The First Avenger". Madre mía, con estos héroes yo me paso al bando contrario. Las pelis son tres pestiñacos como tres soles.

"Thor" cuenta la historia del hijo de Odín, dios del trueno, que es desterrado a la Tierra por ser más chulo y predecible que un ocho. Una vez allí tiene que demostrar que en el fondo tiene buen corazón y así recuperar sus poderes a tiempo para salvar a sus nuevos amigos terrícolas de la amenaza de Loki, el hermano malo. "Thor", sobre el papel, es un personaje sumamente WAPO. En la pantalla, bueno, Chris Hemsworth da el tipo, pero el guión no da para mucho y la peli sirve más como prólogo a la esperada "Los Vengadores" que otra cosa. Quizá sea la menos mala de las tres.

"Green Lantern" es un truñaco de mucho cuidao. Ryan Reynolds pierde todos los puntos que ganó con "Enterrado" al firmar esta bazofia sin ritmo que sorprendentemente dirige el de "Casino Royale". Yo realmente, me tiré toda la película mirando el reloj y con cara de pasmo. Ryan Reynolds parece una "vedette" prácticamente todo el metraje. Es simplemente una gran chorrada, infantiloide y cursi. Por otra parte, ¿qué esperábamos? Se trata de un héroe que tiene un anillo del que saca cosas verdes.

"Captain America" empieza bien pero pierde fuelle muy rápido. La ambientación es muy buena (nos tenemos que ir a los años 40) y el caché de los actores es bastante alto. Además la producción no escatimó en tiempo y le dio al director la licencia para que la peli durase dos horas. La primera parte aguanta gracias al rollito Steve Rogers canijo pasa a ser cachas. Luego le reclutan para hacer de Capitán América de postal y esa parte también mola. Pero a partir de que se convierte en héroe... zzzz... sopor. Un prólogo real para los vengadores, lo dice hasta en el título.   






Digo yo, unos héroes tan resultones en el papel, ¿por qué dan tan poco juego en la pantalla? Se ha dicho a veces que la calidad del héroe se puede medir por la del adversario. Si hacemos la prueba, los adversarios de esta peña son Loki, Parallax y Cráneo Rojo. El primero es el hermanastro de Thor, hijo bastardo de Odín y asgardiano de pro. El segundo es una especie de ente intergaláctico de color amarillo (?). El tercero es un nazi de careto rojo con deseos de dominar el mundo. Loki y Red Skull no están mal como concepto. El de Parallax nunca lo tuve muy claro, pero bueno. Es universo DC. Si hacemos la prueba, de los tres villanos el único que pasa la prueba del algodón en la pantalla es Loki, sin duda. Los otros dos se van a la hoguera de cajón. Ni siquiera Hugo Weaving puede salvar a su acartonado y plano Cráneo Rojo, el malo más típico y sin personalidad que he visto en mucho tiempo. Según parece por el tráiler, Loki tendrá un papel importante en la nueva de "Los Vengadores". ¿Será suficiente malo para tanto superhéroe? Veremos.

Tom Hiddleston (F. Scott Fitzgerald en "Midnight in Paris"!) tiene un pase como Loki
Insisto, no sé por qué estos personajes no dieron más en la pantalla. ¿Poco guión? Quizás. Al menos no fallan los efectos especiales y los medios de producción y los chavales no parecen pardillos en pijama. Bueno, al menos no todos (Reynolds!). ¿Y por qué los villanos son tan predecibles? Problemas en la infancia, egoísmo, deseos de dominio mundial, picha pequeña, no me como una rosca... lo de siempre.
Mirad a Sauron, ese sí que es un malo*.  En pantuflas, como el alcalde de Bienvenido Mister Marshall, aguanta carros y carretas y piensa que en el peor de los casos en Mordor tampoco se está tan mal en su torre inexpugnable... ay qué rico!

Saludos churruscados!

*Desbancando por cierto a Darth Vader como mejor malo de todos los tiempos (debido a las precuelas, gracias, George Lucas, mal rayo te parta) ya que ahora uno no puede evitar imaginarse a Hayden Christensen debajo del traje.

sábado 11 de febrero de 2012

Premios Inquisitoriales: Autos de fe 2012

[Se abre el telón. Aparece Tomelloso. Fuma ávidamente, una nube de humo azul nubla la parte donde debería estar la cabeza. Intenta aparentar elegancia, pero el humo se le mete en los ojos y empieza a lagrimear y a toser. Tira el cigarrillo al suelo y lo pisa, con miedo, como si fuera una cucaracha gigante. El cigarrillo no se apaga. Tomelloso se desliza a un lado del escenario, intentando ignorar la colilla. La lumbre parece haber prendido con la suciedad y la basura que había en el suelo y queda humeando. Tomelloso empieza a hablar lanzando miradas nerviosas y ocasionales a la columna de humo, cada vez más espesa.]

Hace ya la pila de años que la Inquisición empezó su labor, tal día como hoy, un once de febrero. Desde entonces hacemos resumen de lo mejor y de lo peor del año y otorgamos los premios correspondientes. Afortunadamente el recuento sale bastante favorable este año. Mayormente, hemos conseguido esquivar la mierda.

Empezamos primero por el "Mantecado de oro" a la mejor película del año pasado. Había varios candidatos y la decisión no fue fácil. El criterio sería el siguiente: si tuviéramos que enviar una sola peli del año pasado en una sonda al espacio para que la encuentren los extraterrestres dentro de varias eras, ¿cuál cascarles? Esta tesitura siempre me ayuda para el veredicto final. 

Procedo sin más a otorgar un año más el "Mantecado de oro" a la mejor película del año pasado. El jurado, compuesto por mí mismo y nadie más, considera que la mejor película del 2011 fue...

(las tetas de Kirsten Dunst en) MELANCHOLIA










La Inquisición se cae de culo con este par de domingas, digo de hermanas, que muestran dos versiones del género humano a la luz de un planeta nuevo que amenaza con destruir la Tierra. Tanta belleza inesperada tras el sujetador, digo director que es capaz de lo más grande, de lo mejor y de lo peor. Por primera vez la Inquisición premia a unas tetas, digo a un esteta. No nos suele gustar la forma por encima del fondo, pero el caso de "Melancholia" es especial. Se trata de unos senos, digo de un estreno de grandes proporciones, simplemente. Así da busto.   
De los demás premios de la otra academia me parto la caja. Pero probablemente ganará el artista mudo y en blanco y negro. No está mal la peli, pero la comparación ofende.

En el lado negativo, la cruda realidad. El espanto programado. La lobotomía. Lo peor del año. A ver, si hubiera visto TODO tendría mucho más de lo que hablar, empezando por el cine ruso, que ofrece sus buenos bodrios también. Este año puede ver carteleras tal que así:

En esta podemos ver a dos personas de género indeterminado que juntan las manos y podría dar la impresión de que corren y miran hacia el futuro esperanzados. Creo que la pose hace alusión al símbolo de "Mosfilm", proletarios unidos. Al fondo se ve una ciudad llena de rascacielos, probablemente Detroit. El título de la peli es "Un beso a través de la pared". No se sabe si es una comedia, un musical o un panfleto, pero qué más da. Especialmente inspirados los créditos de los actores, que parecen ser succionados por el título de la peli. ¡Es tan atrayente! ¿No os morís por verla?


En esta otra aparece en primer plano una tía de Photoshop, medio humana medio dibujada. En el ombligo tiene un tatuaje que reza: "3D". Porta unas gafas de tamaño descomunal que realzan sus ya de por sí enormes tetones. Detrás, a cada lado, dos chicos. Uno, el jovenzuelo, pone cara de estupefacción "home alone" mientras un tipo con pinta de árbitro y ¿dólares? en el bolsillo de la chaqueta le amenaza con el dedo. Una ristra de buenos valores para la juventud en esta joya moderna llamada "La mejor película en 3D".
Podría seguir así durante horas, pero se me está quemando el escenario. Así que resumo. El premio a la peor película del año, ganadora de la copa del Meado, es para...


TORRENTE IV, LETHAL CRISIS














Con todo el cariño para Santiago Segura, esta colección de cameos se lleva el corazón de la Inquisición. No podía ser menos. Al menos no pagué para verla, la vi en sesión nocturna estas navidades cuando la pasaron por Canal Plus. Un engendro mayúsculo, un horror con alevosía, una delicia. Pero la verdad, el mundo estaría mejor sin ella. Esto también lo sabe Santiago, que no me joda.

[El fuego se ve avivado por una ráfaga de aire y prenden algunos trozos de decorado y parte del telón. Tomelloso retrocede.]

Poseso, queridos. Espero que este 2012 nos vuelva a traer las alegrías de antaño. Hago mutis pues. ¡Saludos churruscados! 

[Desaparece Tomelloso con una rápida y torpe reverencia justo antes de que una viga ardiendo caiga del techo y se parta en dos. Se corre el telón. En las cortinas se leen restos de un mensaje entre las llamas: ...ELIZ 2012 ...SALU... CHURRU... DOS. Suena una alarma de incendios.]

miércoles 8 de febrero de 2012

Un método nada más que regulero


Peli: "A Dangerous Method"
Puntuación: 4/10







Vuelve David Cronenberg, que cada dos o tres años reaparece como los fascículos de Planeta Agostini. La Inquisición es fan confesa del frikazo canadiense, que nos arrebató el corazón con "A History of Violence" en 2005. Desde entonces el entente Cronenberg-Mortensen ha funcionado de fábula, y la última propuesta parecía interesante. ¿Una peli sobre Freud y Jung, dirigida por el guarrete de Cronenberg y protagonizada por Aragorn y Magneto? Hay ofertas que uno sencillamente no puede rechazar.

































Para el que no lo sepa (yo he tenido que mirarlo en Wikipedia), Freud era austríaco y Jung era suizo. Y para colmo, psiquiatras. Nada más que con el choque cultural ya tenemos un caldo de cultivo interesante. Mientras Freud se obsesionaba con el sexo (con toda la razón del mundo), a Jung se le iba más la pinza hacia lo esotérico. En la peli, para vender un poco al personaje femenino, meten a una alumna-paciente de Jung, Sabina Spielrein, rusa y judía, que tenía más problemas que un libro de química pero también un gran sex-appeal que le valió a Jung estrenarse en el fascinante mundo de los cuernos. El hecho de que todos se comunicaran en alemán no es un problema para el cine, se cambia al inglés y ya está. Llamadme purista, pero esto me molesta tanto como que hagan una peli de García Lorca y Buñuel y estos hablen en polaco, un golpe a la verosimilitud que siempre me resulta difícil de soportar. Una vez hecha la vista gorda por deferencia a Cronenberg he de decir que por lo menos Fassberder habla como un suizo hablaría inglés, y que Mortensen habla como un austríaco hablaría inglés, y que Keira Knightley... es una petarda.

Hablemos en plata. No me creo a Keira Knightley. Me parece un grotesco error de cásting motivado por algo bien simple: afán de comercialidad. La primera media hora se basa en su interpretación de enferma mental. La palabra irritante se quedaría corta para definir su actuación. No sé si seré yo o serán las caras de caballo de la Knightley, pero yo no veo a una loca sino a la modelo de Chanel. O a Elizabeth Swann. O a la canija más googleada en internet sumada a la palabra "anorexia" (haced la prueba).
En el lado positivo, un peso pesado: Viggo. El tipo hace suyo a Freud, lo dota de carisma y le da un peso específico en la peli que equilibra el funesto efecto Knightley. Fassbender hace lo que puede pero la mayoría del tiempo parece un poco perdido. Pobre. Su papel, la verdad no da para mucho.

Y es que tal y como nos la venden la peli trataría de transtornos sexuales (yummy!), pique entre Jung y Freud y quizás triángulo-relación tormentosa entre los tres personajes. Y lo que en realidad ocurre es que de transtornos sexuales poquito, lo mínimo para rascar unos azotes en el culo para mayor gloria al arte de la sobreactuación (véase párrafo anterior), un pique apenas bosquejado entre los dos, y de relación tormentosa nada. Apenas una excusa para meter personaje femenino.

Una mujer llamada caballo












Para la Inquisición, a Cronenberg le ha salido el tiro desviado. Tiene que contar una historia de amor, una relación profesional que se hace obsesiva y una biografía triple. Y al final no le sale ninguna de las tres cosas porque no parece saber a qué carta quedarse. Uno se queda con la impresión de que el propio guión no sabe muy bien adónde va, así como el director, que da palos de ciego y vacila en una biografía que no es ni biografía fidedigna ni ficción relevante. Vamos, como diría Freud, que se quedó en fase anal. Y no seguiré con la metáfora. (tos) ¡TRUÑO!

Un consejo final de la Inquisición y ahí coincido con Cronenberg: no os reprimáis. Es lo único que se saca en claro de la peli. Pero eso ya lo sabíamos, ¿verdad, pequeñines?

Saludos churruscados.

sábado 4 de febrero de 2012

Los hijos


Peli: "The Descendants"
Puntuación: 8/10







De repente, así como quien no quiere la cosa, me doy cuenta de que soy fan de Alexander Payne. Sus pelis se pueden contar con los dedos de una mano, -no es especialmente prolífico el muchacho- y sin embargo tres de ellas se encuentran entre mis favoritas de los últimos 15 años. A saber: "Election", "About Schmidt" y "Sideways". Todas, a excepción de "About Schmidt", las he visto solo una vez y sin embargo me sorprende recordarlas vivamente. Más aún, alguna de estas pelis ha hecho mella en mi carácter, que es lo mismo que decir que me han impactado profundamente, porque hasta un pequeño roce en la superficie acaba reverberando en el fondo.



"The Descendants" se basa en el libro de Kaui Hart Hemmings, novelista hawaiana. El guión adaptado corre a cargo del propio Payne y de Jim Rash y Nat Faxon, dos frikis que llevaban años moviendo el guión por Hollywood sin ningún éxito, hasta que alguien tuvo la buena idea de enseñárselo a Payne. La peli tiene como protagonista a Matt King, un padre de familia cincuentón que afronta una crisis vital. Acompañado de sus hijas debe hacer frente a problemas familiares, de pareja y de trabajo, todos relacionados de repente por las circunstancias. George Clooney da el papel para esta figura tragicómica que recuerda vagamente al Schmidt de Nicholson o al Miles de Giamatti, personajes altamente imperfectos y quizás por eso tan atractivos.

Inexplicablemente la peli se vende como comedia aquí en Rusia, cuando en realidad responde al género mixto y mucho más atractivo de drama cómico o comedia dramática, elijan ustedes. Curiosamente tiene elementos que hacen recordar a Woody Allen, como la voz en off o la musiquilla de sus últimas pelis, pero el director imprime su estilo propio basándose en su emblemático tempo tranquilo y cadencioso.
Este cuento no habría pasado del telefilme más olvidable en manos equivocadas, sin embargo Payne consigue transmitir franqueza y honestidad usando los medios que tiene a su alcance, añadiendo su impronta a través de la cercanía a los personajes, como acostumbra. Sorprende también la deliciosa música antes mencionada, una especie de hilo musical hawaiano que se convierte también en hilo conductor en la película. La fotografía, de Phedon Papamichael, un clásico de la industria, consigue ser preciosa (odioso adjetivo pero hay que llamar a las cosas por su nombre) sin convertirse en un panfleto turístico. Los paisajes de Hawai realmente hablan como un personaje más. La atmósfera creada pone las bases para que la historia se le meta a uno por el cuerpo sutilmente, como si nos la contara un amigo durante el té.
 
Y es que el archipiélago de Hawai, la localización, es fundamental para la historia. Los descendientes del título son a la vez los hijos del protagonista pero la significación es doble: también se refieren a los herederos de una tierra y la responsabilidad para con los antepasados. Los hijos a la vez son los padres y viceversa. Hawai se torna pues en la tierra ancestral, pero además en una metáfora sorprendente en manos de Payne de lo que son las apariencias en esta vida. Todo el mundo piensa que Hawai es un paraíso terrenal, pero no es tanto así. La felicidad se pega de bruces con la fatalidad. Vemos un paraíso, sí, pero apagado; un universo repleto de contrastes: camisas hawaianas en un entorno eternamente nublado y tiburones de los negocios con apariencia de adolescentes avejentados y en playeras*.










Pero sobre todo me quedo con la verosimilitud de la historia, lo que Payne elige para enfatizar los momentos, esos momentos absurdos que al final son las cosas que recordamos sobre los momentos clave de nuestra vida. A Matt le dan una noticia difícil de digerir y sale corriendo con chancletas por su calle, como un niño, no se sabe adónde. La imagen es tragicómica, ridícula y triste a la vez. ¿Es posible reír y llorar a la vez? Bueno, explicádselo a Tomelloso, cuyo corazón negro y requemado olvidó que alguna vez incluso sintió.
Se puede, se puede, hermanos. La vida nos lo enseña, para bien o para mal, y el de Payne es un buen espejo para mirarla, sobre todo se lo digo a esos del corazón de cartoné. Se puede y a veces hasta viene bien.  

Probablemente Alexander Payne y sus descendientes se irán de balde de la ceremonia de los oscars, pero de momento, y si de algo sirve, tienen el voto de la Inquisición. 
Saludos churruscados.

*Apunte mental: Visionar un remake en Sevilla, otro "lugar escaparate". ¿Funcionaría o se convertiría en un sainete cutre e intrascendente? ¡A mí Berlanga!

lunes 16 de enero de 2012

Estreno de "Eva" en Moscú


Peli: "Eva"
Puntuación: 5/10







De vuelta en Moscú veo con sorpresa que en el cine siguen poniendo cine español gracias a los denodados esfuerzos de distribudoras que desde luego tienen más moral que el alcoyano. Y se agradece, porque me quejaré de Moscú, pero de lo que no me puedo quejar es de la oferta en cine en versión original, una oferta rica, plural y hasta con maratones los fines de semana. Eso sí que no me lo esperaba hace un par de años, poder ver pelis en español como "Eva", "Carne de Neón", "Hierro" o "Chico & Rita"... ¡en Rusia!

































El estreno de "Eva" en Moscú coincide casi con el anuncio de las nominaciones para los Goya 2012. "Eva" sorprende con una ristra de nominaciones, la mayoría técnicas, pero entre las que encontramos también la de mejor actor para Daniel Brühl y la de mejor dirección novel para Kike Maíllo, este último con serias posibilidades. También están nominados el guión, la música, la foto, la dirección artísitica y de producción, el maquillaje, el montaje, el sonido y los efectos especiales. Ahí es nada. Ah, también está nominado Lluis Homar, por su interpretación de Max, el androide más gayer que he visto.

"Eva" es ciencia-ficción en un futuro no muy lejano, y estéticamente se podría encuadrar dentro de la tendencia de la ciencia-ficción "limpia" de "2001: Una odisea del espacio", "A.I. Inteligencia Artificial", o la más reciente "Moon". En realidad la ciencia-ficción es el marco y no el tema principal. Como el propio director comenta en su making of, "Eva" es una historia sobre personas. Los robots son más bien el contexto y la atracción de la película.

No nos engañemos, el principal McGuffin de "Eva" es saber si la niña protagonista es robot o no, a ver, que el público no es gilipollas. Una peli de robots llamada "Eva"... en fin. La peli mantiene cierto interés y se consigue que al final haya McGuffin con cierto tirabuzón, esto es, que no quede todo en saber quién mató al mayordomo. En el lado positivo, algunos elementos apabullantes. Primero, la estética, los efectos y el acabado en post-producción. Realmente excelente, uno se cree los robots, más aún, se los ve como una extensión del medio orgánico en el que se mueven, una deliciosa ciudad de montaña sumida en una suerte de años setenta futuristas. Los actores, bueno. No acaban de petarlo. Pero Brühl y la niña Claudia Vega tienen cierta química y un talento indudable que les permite flotar en el interés del espectador hasta el final. El resto, los pobres Amman y Etura, poco pueden hacer con lo mísero de sus papeles, personajes planos y con menos vida que un mondadientes, ambos un manojo de clichés.

El gran problema de "Eva" es que si le quitáramos a la historia la pátina embellecedora de ciencia-ficción, que al fin y al cabo no es la historia principal, el cuento no tiene mucho interés. El meollo de la cuestión es un supuesto triángulo amoroso-relación tormentosa entre dos hermanos y la chica, Marta Etura. Todo ocurrió en el pasado, del cual no sabemos nada, pero lo suponemos. A partir del reencuentro entre el prota y su hermano se sigue una senda pavimentada de clichés y en la que llama la atención la poca química entre los personajes, que parecen los verdaderos robots de la obra. El guión no es que sea malo, es... triste, soso, acartonado, sin aliento. Lamento decirlo, pero como de telefilme. Los actores recitan sus parlamentos y uno ve trozos de guión saliendo de sus bocas. Poca verdad, poco interés, poca creación de personajes. Me aburro.

Mi caaasaaa...














Es una pena, porque realmente "Eva" es una película que quiere ser querida, tiene todos lo ingredientes. Yo lo deseaba. Ciencia-ficción bien hecha, y en España. Guau. Durante la primera media hora, pensé: "Coño, qué buena factura tiene la peli. Aunque quisiera quemarla, es ingnífuga". Pero llegados al final, casi pidiendo la hora, me encuentro preparando la hoguera. Una pena, pero "Eva" es tan olvidable...

Y volviendo a los Goya, a ver, no puedo morderme la lengua. Doce me parecen demasiadas nominaciones. A nivel técnico pase, pero el guión, el montaje y Lluis Homar... brrr. ¿De verdad,  para tan poco ha dado nuestro cine este año? Y encima llego a casa, y para sacarme la espina, veo la primera entrega de la serie "Sherlock", de la BBC. Ay, mi madre. ¡Esto sí que es brillante! Sé que no tiene nada que ver una cosa con otra, pero... ¡vaya nivelón! De lo mejor que he visto últimamente (pequeño premio hasta el lector que haya llegado a este párrafo final, no te pierdas la serie "Sherlock", 2010, BBC).

Poseso. A la hoguerísima.
Flushg!