martes, 23 de junio de 2009

A chumari le gusta Ponyo!


Peli:
"Ponyo en el acantilado"
Puntuación: 10/10



Estudio Ghibli. El mero nombre atiza el rescoldo de mi imaginación infantil.
El maestro Hayao Miyazaki y su equipo nos traen un nuevo cuento: “Ponyo en el acantilado”, la historia de amor entre una niña pez y un niño humano. La clásica historia de la sirenita, sí, pero con la estética, la profundidad de imagen, el gusto, el trabajo... en suma, el arte de Miyazaki.



Tenía cierta duda sobre la peli, porque la última, “El castillo ambulante”, aunque era una joya, no llegó a emocionarme tanto. Luego llegaron los cuentos de Earthsea, del hijo de Miyazaki (o del sobrino?) que tampoco eran para tirar cohetes. Sin embargo “Ponyo” vuelve a traer imágenes que pertenecen al mundo de los sueños. No recuerda el mejor Miyazaki. Es el mejor Miyazaki. Los temas visuales están ahí: los estilizados vehículos voladores –nadadores-, los rasgos de la arquetípica vieja mala, esta vez en el dios del mar, la magia de Tottoro en los dientes de Ponyo, la increíble y sugerente música, los espíritus de la naturaleza, que transmiten esa mezcla de miedo y atracción... y esos dibujos, dios mío. Esos dibujos tan maravillosos.

Apenas se puede destacar “lo mejor” en una obra maestra, pero me quedo con el diseño del personaje –de todos- pero en especial de la protagonista. Ponyo es simplemente a-do-ra-ble, ya sea en forma pez, humana, o multiplicada por mil, en esa imagen centuplicada de las hermanitas de Ponyo con traje rosa saliendo por un ojo de buey o mordiendo una pompa de jabón. Como dirían en Japón: kawaiiii! (qué mono!).

Ponyo me enamora

Se trata esta de una historia serena sobre el mar, el amor, el hombre, la tecnología y los sueños. Se trata de un cuento sencillo con múltiples niveles de goce. Se trata de un canto a la alegría de vivir. Se trata de una fábula ecológica e infantil con forma de pescadito que nos hace cosquillas en las glándulas de la ilusión. Se trata de una joya bien pulida que no atiende a la razón, sino al corazón.
Se trata, en fin, de una maravillosa película.


Esto es lo sublime

“Ponyo” no solo es absuelta, sino que se sale del firmamento. Mis ojos y mi pluma son demasiado bajos y necios para ponerle una nota. Baste el 10 como señal para lectores perezosos. Salve, Miyazaki. Y gracias, eternamente gracias.


Gracias, señor Miyazaki

2 comentarios:

José Mª dijo...

La tengo en mi lista para ver, pero después de tu critica caerá esta misma tarde... si al menos iguala a el viaje de chihiro o la princesa mononoke, sé que voy a disfrutar como un niño (nunca mejor dicho)

Un saludo!

chumari dijo...

Bien, espero que te guste. Yo aún pude verla en pantalla grande y me he alegrado mucho de hacerlo.
Para mí está al nivel de las que mencionas, sin duda. Ya me contarás qué piensas!