Toda peli es inflamable hasta que demuestre lo contrario. ¡A la hoguera! ¡Haw haw haw!
lunes, 11 de febrero de 2013
Premios Inquisitoriales: Autos de fe 2013
Un año más llegan los Autos de fe, en los que Tomelloso os ofrece lo peor y lo mejor del año pasado en forma de show musical.
martes, 5 de febrero de 2013
Comienza el videoblog de la Inquisición
VideoBlog#1: Sobre "Mary and Max" (2009) y "Seven Psychopaths" (2012)
domingo, 30 de diciembre de 2012
Regreso a la Tierra Media
Peli: "The Hobbit: An Unexpected Journey"
Puntuación: 8/10
Hola, queridos. Os escribo desde mi retiro espiritual en Tailandia, donde me encuentro haciendo intercambio con un monje budista, para contaros mis impresiones sobre el último gran estreno del año: la muy esperada "El Hobbit", dirigida de nuevo por el ex-gordo Jackson y protagonizada por Martin Freeman (el nuevo Watson) y un gran número de las estrellas de la trilogía de "El Señor de los Anillos". Desde la última entrega, "The Return of the King", ya hace la friolera de casi 10 añazos. Cómo pasa el tiempo, y cuántas ganas teníamos todos de volver a la Tierra Media, ¿verdad, mis pequeños hobbits?
Y al fin llegó. El reclutamiento por parte de Gandalf del más insospechado saqueador. La escena en Bolsón Cerrado, la llegada escalonada de los enanos, la atropellada partida, la escapada in-extremis de los trolls, la.. ¿aparición de Radagast el Pardo? Bueno, ejem, la llegada a Rivendel, el... ¿concilio secreto con Galadriel y Saruman? Esto... Bueno, luego sigue lo mejor, la aparición de Gollum y la sublime escena de los acertijos, y el ¿duelo final? ¿En el que Bilbo le salva la vida a Thorin? ¿Pero esto qué es?
He de decir que para mí el libro de "El Hobbit" tiene un encanto especial. Lo leí cuando era pequeñajo y ya noté que aquello tenía más calidad que todos los demás folletines de espada y brujería que me solía meter entre pecho y espalda. Luego llegó "El Señor de los Anillos", pero con "El Hobbit" siempre mantuve una conexión más intensa. Personalmente me parece una obra más redonda y conseguida, y desde luego más compacta. Quizá porque hablamos de géneros diferentes: mientras que "El Señor" pertenece al mundo de la saga épica, "El Hobbit" es más bien un cuento para todas las edades, algo mucho más humilde y sin tantas pretensiones. El propio título ya lo indica. Esta es una historia pequeña. O más bien mediana.
La controvertida y claramente comercial decisión de dividir "El Hobbit" en tres partes ya me empezó a oler a chamusquina. Dudo que haya para tanto en el libro. Mentira, para tanto sí que hay, pero habría que expandirlo mucho más de lo que se hizo en la trilogía anterior. Digamos que si de "El Hobbit" hacemos tres, de "El Señor" se podrían haber hecho seis o siete. Y no fue así.
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| La parte contratante de la primera parte... |
Todo esto tiene lógica dentro de su contexto. Se trata de diez años después del boom de los anillos. La trilogía fue un éxito prácticamente unánime y lo que se hiciera dentro del mismo universo viviría inevitablemente dentro de su sombra. De este modo se ha tratado siempre a esta producción como una precuela cuando en realidad no tenía por qué serlo, ya que "El Hobbit" es un cuento que respira por sí mismo. La decisión comercial, por tanto, ha traído consigo todo un conjunto de decisiones artísticas con las que podemos estar de acuerdo o no. La primera es esta: expandir la historia y tratarla directamente como una precuela al anillo. De ahí todo lo anterior, las licencias, adendas y elevación del tono, del cuento a la épica.
En cuanto a las adendas, la verdad, no tengo mucho problema. Como dice el refranero (élfico): ¿No querías lembas? ¡Pues toma tres raciones! Efectivamente, nos sobrecargan de Tierra Media. Y por mí, sin problema. Me encanta este universo y todo lo que sea expansión y descubrimiento es bienvenido. Por ejemplo, las partes de Radagast las disfruté al máximo.
Sin embargo, este rollo de exaltación épica a las primeras de cambio me provoca sensaciones encontradas. La gracia de "El Hobbit" es que Bilbo no se da cuenta de la importancia de las personas a las que acompaña en su viaje hasta bien llegado el final de la novela. El anillo es un anillo mágico de invisibilidad, no el anillo único. No hay duelos finales, no hay tanto rito de paso. Y realmente, ¿era necesario contarlo todo de forma tan grandilocuente?
Porque otra consecuencia de la sombra del anillo es la propuesta narrativa: para que todo case, "El Hobbit" se sigue narrando con la grandilocuencia épica de un género que no se corresponde con el de la novela original. Vamos, que el sencillo cuento sufre un proceso de inflado y se nos cuenta con la retórica elevada de la archiconocida trilogía. De ahí que Jackson no tenga más remedio que meterse hasta las trancas en la genealogía de los enanos, el valor de Thorin, su odio acérrimo a los orcos o la enemistad ancestral con Azog. Y sobre todo: el anillo aparece ya con el peso específico del anillo único. En fin, una serie de licencias que sirvan de enlace entre las películas y de paso supongan más tensión dramática y nos brinden momentos climáticos para que cada entrega pueda ser disfrutada por el gran público.
Honestamente creo que Jackson pierde una oportunidad: la de hacer una versión más fiel y comedida del cuento, menos precuela y más obra independiente. De este modo incluso se podría haber embolsado algunos fans más para este universo aun a riesgo de perder a otros. Por otro lado, creo que ni el propio Jackson puede controlar ciertas fuerzas. En muchas ocasiones en el mundo del cine el director no deja de ser una marioneta más de las corrientes, los anhelos del público y de la todopoderosa taquilla.
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| Los acertijos en la oscuridad, posiblemente lo mejor de la peli |
Yo creo, queridos, que cada autor toma los elementos de que dispone en cada momento para contar una historia del mejor modo que puede. Tolkien, en su momento, escribió el maravilloso cuento de "El Hobbit" con lo que tenía: una pluma y su imaginación. La adaptación de Jackson podría ser mejor, sí. Pero no mucho mejor. Y tengo la extraña sensación de que si Tolkien pudiera presenciar lo que hicieron con su pequeño hobbit no estaría descontento del todo, no, mi tesoro. Además, si los defectos son en gran parte por expansión, bienvenidos sean. Porque en la Inquisición estamos otra vez con la fiebre de la Tierra Media. ¡Dame más lembas, Peter Jackson!
Absolutio.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Sobre lo verdadero
Peli: "The Imposter"
Puntuación: 9/10
En 1998 un desconcertante suceso salió a la luz pública. Un tipo de 24 años fue detenido por suplantar la identidad de Nicholas Barclay, un chico tejano desaparecido hacía 4 años a la edad de 13 años. A pesar de la diferencia de edad, y de que el original Nicholas Barclay era rubio y tenía los ojos azules mientras que el otro era moreno, de ojos oscuros y hablaba con acento, el impostor consiguió convencer a la familia, las autoridades y los medios de que él era Nicholas. Hasta que se supo la verdad convivió unos cinco meses con la familia Barclay, que fue a recogerle a España, donde según contó fue rescatado de un círculo de prostitución infantil.
Bart Layton, director, productor y escritor con experiencia en televisión y documental, debuta en el cine con "The Imposter", un verdadero pepinazo de historia que merecía sin duda ser llevada a la gran pantalla. El documental combina entrevistas con los protagonistas de los sucesos, recreación con actores, fragmentos reales de videos caseros y documentos televisivos y fotográficos de la época. El resultado no es solo bueno. Es estremecedor.
Que la realidad supera a la ficción no es solo un cliché, realmente lo vemos cada día, solo hay que abrirse de ojos y de orejas. En especial después de ver esa castaña enorme que lleva el nombre de "Cloud Atlas" y que pretende dar lecciones de lo que es la verdad. Dios... Me dan arcadas solo de recordarlo y no mancharé esta entrada hablando de ese bodrio más que para decir que el contraste por cercanía enfatiza el valor del documental que nos ocupa.
Llama la atención en especial el juego que existe entre la realidad y la ficción, la diferencia entre lo que creemos de verdad y lo que queremos creer. De este modo, como metáfora del conjunto, el protagonista de la narración empieza como el mejor farsante, como el villano iluminado, para gradualmente pasar quizá no a héroe, pero desde luego a defensor de la verdad, por lo menos de su verdad. Justo lo contrario que todos los demás actantes en en juego, cuya realidad hay que reescribir una y otra vez. Irónicamente el impostor es el personaje más auténtico de toda la historia. Y un actorazo, por cierto.
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| El mismo que viste y calza. ¿O no? |
Una de las medidas para medir el valor de una narración es el nivel de bullshit, o sea, el gato por liebre, la mierdaca. Esta teoría es de la abadesa de la Inquisición, que tiene toda la razón, y me explico. Hay historias que huelen a quemao, a chamusquina. Son esas historias que realmente no tienen más que decir porque los que la crearon y/o los que la cuentan no saben o no sienten lo suficiente y si lo saben, no son capaces de transmitirlo. Entonces recurren al bullshiteo, a vender la moto e intentar escurrir el bulto con efectismos, desplantes y mierdaca. Por ejemplo, "Cloud Atlas" está de bullshit hasta las cejas.
"The Imposter", sencillamente, no merece compartir párrafo con la anterior citada. Se trata, sencillamente de un ejercicio maestro de documentación y narración de -para más deleite del que suscribe- una historia que pone el pelo de punta. Probablemente sea lo mejor que he visto este año y que ha sido lo único que ha conseguido mantener una tertulia de más de una hora después de verse. No voy a decir nada más del documental porque ahora mismo no hace falta. Lo único importante es verlo. Así que me la apuntáis.
De momento no hay fecha de estreno en España, pero calculad la primavera, no debería tardar mucho más. Si no, ya sabéis. A buen entendedor...
jueves, 29 de noviembre de 2012
Las prótesis de los Wachowski
Peli: "Cloud Atlas"
Puntuación: 3/10
Y no va con segundas, que ya sabéis que hace poco el bueno de Larry Wachowski se cambió de sexo y ahora es una chica. Se llama Lana y la verdad, está más guapa de mujer. No, él/ella no va de prótesis, más bien lo suyo es "La piel que habito". Jeje. Ejem. Hola a todos, seguidores acérrimos de la Inquisición. Hoy os traigo lo ultimito, una peli que no se estrena en España hasta febrero. Os voy a ahorrar tiempo, sudor y al menos 10 o 12 euros. Fijáos en esta cartelera: ¿no es intrigante y prometedora?
El atlas de las nubes: lo entiendo como metáfora de algo que se sabe imposible. Véase un ejemplo en la frase: "eso sería como hacer un atlas de las nubes". Los Wachowski se unen a Tom Tykwer, el de "Run, Lola, Run", y vuelven con este título a las pantallas a revolucionar el mundo del cinematógrafo como ya lo hicieran con Matrix. O por lo menos a intentarlo.
La peli está basada en la novela homónima de ciencia ficción escrita por David Mitchell en la que se entrelazan seis historias seis: una en el siglo XIX, sobre un joven notario que viaja por las islas del Pacífico, otra a principios del XX, del joven músico que empieza a trabajar para un compositor legendario, otra en los años 70, con Halle Berry de protagonista, con tema policiaco y fondo de investigación sobre una central nuclear dirigida por villanos, seguida de una historia en tono cómico sobre un editor setentón que intenta escapar de un asilo de alta seguridad. Las dos historias restantes se ambientan en el futuro: la primera en un Seúl distópico en el siglo XXII en el que una sirvienta manufacturada genéticamente es interrogada por un intento de golpe de estado y la segunda en un futuro post apocalíptico más lejano en el que la raza humana lucha por sobrevivir en un planeta que languidece.
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| Dame veneno que quiero morí |
En el planteamiento no faltan factores para petarlo: estrellas de la talla de Sarandon, Hanks, Weaving o Broadbent y una historia épico-apocalíptica de dimensiones colosales. Uno de los aspectos más llamativos de la narración es además la valiente decisión de los directores de usar a los mismos actores para protagonizar las seis historias en papeles en principio muy diferentes. De este modo, por ejemplo, Tom Hanks interpreta al matasanos del primer cuento, a un gerente de pensión en el segundo, a un abnegado científico en el tercero, a un escritor de novela barata en el cuarto, y al protagonista en el último.
Las seis historias se relacionan por pequeños detalles argumentales. Muy pequeños, casi mínimos, que le dejan al espectador hacer un trabajo casi detectivesco. Además hay un leit-motif más evidente, el de la marca de nacimiento del protagonista de cada historia, una especie de antojo en forma de cometa que no sé si estaba en el libro o los Wachowski se lo sacaron de la manga para poder enlazar un poco más las historias. Porque al fin y al cabo este es el primer problema y el más obvio de la película: que las conexiones entre las historias y sobre todo la posible relevancia de las mismas es más que dudosa.
En teoría, uno debería sentirse, creo, arrebatado por el tumultuoso devenir de los acontecimientos en cada historia y encontrar la significación de lo que ocurre en cada una enfatizado por lo que pasa en las demás. En la realidad lo que pasa es que uno lucha, se debate y se acaba cansando de intentar ver qué demonios tienen que ver estos seis mediometrajes montados para que casen de algún modo con lo que parecen recursos a la desesperada: una pobre historia de aventuras, una sosa historia de amor por la música, una penosa peli de detectives, una pasable comedia senil, un resultón cuento de ciencia-ficción y un pretencioso rollo post apocalíptico.
Y lo peor, con unas ínfulas de espanto. Entre clímax y clímax se nos vuelve a recordar el mismo mensaje filosófico barato digno de un culebrón de anime para adolescentes: todo está conectado, tu vida no te pertenece, el alma es un conejito de colores que salta por el tiempo, y más chorradas de este tipo. Bien, entendido. En el libro puede que el mensaje tenga relevancia, pero en la peli... pfff. De hecho, después de verla, me da la impresión de todo lo contrario: NADA está conectado y el alma es un constructo. La verdad: los Wachowski no dan para más. De acuerdo, son unos visionarios, pero del cine comercial. La prueba: las historias menos malas son la comedia tontuna (gracias al genial Jim Broadbent) y la del futuro refrito a la Matrix, donde lo que funciona es el efecto especial puro y duro.
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| Esta es la parte menos mala, Matrix revisited |
Sin embargo para el que suscribe la gran pifia de la peli es el antes mencionado recurso de los actores recurrentes. Señores míos, háganlo con un propósito, con una significación. Después de ver la peli, que además es larga de cojones, a uno le queda la sensación de que se hizo solo y con el único fin del efectismo, porque para nada está justificado argumentalmente. Aunque lleve la firma de peli alemana independiente, el resultado es de parada de los monstruos comercial y rematadamente americana con el tío Sam meneando las banderitas del show. Se trata de atascar el embudo por acumulación, con lo que se llega a la creación de personajes rematadamente ridículos, como el jefe tribal asesino Hugh Grant, Halle Berry como (horrorosa) rubia judía, la limpiadora hispana que en realidad es la actriz coreana maquillada o la horrible raza futurista, imitación de asiáticos, visión relativamente racista que ha traido cola en internet de personajes con estrafalarias prótesis de goma que no les dejan ni actuar.
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| No soy chino, soy nuevo-coreano |
En lo positivo: Tom Hanks y Jim Broadbent, amos de la pantalla. Hanks en especial saca oro de unos dientes postizos o una perillita. Los más nuevos Ben Whishaw y Jim Sturgess tampoco están mal.
En lo negativo, una mala noticia: realmente a los Wachowski les sonó la flauta con "Matrix".
A la #@*! hoguera!
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